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Entre alborotos y cosas sin sentido || Priv. Aren

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Entre alborotos y cosas sin sentido || Priv. Aren

Mensaje por Alexander D. Kähler el Jue Ago 04, 2016 12:26 am

Una calda más al cigarrillo le hiso sentir más tranquilo, el humo salió lentamente de su boca, con la mirada fija en la noche estrellada, perdido en sus pensamientos no hacía mucho caso a lo que le pudiera ocurrir a tan altas horas de la noche, tampoco era como si se dejara. Era más de media noche y él aun vagaba por los sitios que en ese momento eran desérticos, adoraba estar en esa quietud que le concedía la soledad. Se veía igual a como se encontraba en su mente, vagando entre cosas menos importantes según otra gente; con aquellos shorts negros con un estampado de lobo en la parte inferior izquierda, el cabello revuelto sin que nada lo detuviera y la simple camisa sin mangas a pesar del viento frio que empezaba a tomar fuerza. No es como si le molestara un poco de frio, de hecho se sentía más a gusto en este que en el calor, cosa no extraña ya que detestaba el sol.

Quien conociera como vestía con el sol y en plena noche fría pensaría que estaba loco, muy loco para usar gabardina en pleno sol e ir tan primaveral en el frío, algo bueno, se dijo, tenía que ser un dragón que no escupía fuego, es decir quizás a aquellos si les molestara el frío ¿no? Nunca lo sabría, además de no ser muy sociable, como todo dragón era demasiado territorial, pocas veces se había topado con otro de su especie y de hacerlo terminaba por gruñir y ensañar las garras, con la poca convivencia que tuvo de infante con sus padres poco sabía sobre evitar problemas solo porque otro de su misma especie estaba en la misma acera. No veía el inconveniente de armar revuelo solo para que el otro se largara; dejando de lado eso suspiro, relajado como pocas veces deseo que esa noche no terminara, el tiempo se detuviera y los sonidos se extinguieran, dejando solo su respirar y la suave tonada del viento, cosa imposible claro.

Salió de su ensoñación cuando el cigarrillo se esfumo, miro en sus manos la colilla y bufo, la tiro al suelo para posteriormente pisarla, y terminar por apagar lo que quedara, necesitaba otro cigarro ya. Se preguntó si quedaban por algún sitio de esas máquinas expendedoras que antes encontraba muy seguido, pidiendo internamente si las encontraba que tuvieran en su interior cigarrillos y no bebidas dulces, gaseosas, jugos, tés, cosa que no le apetecía en el momento. Decidido a encontrar alguna por ese parque (cosa poco probable) empezó a vagar por el camino de piedra, quizá el recorrido le alejaba la mente de consumir la nicotina que si bien no era una adicción era necesaria en su sistema si estaba despierto por mucho tiempo, o por los nervios de algún examen cercano, era inteligente pero eso no quitaba que se comportara como un chiquillo en los campos menos insospechados.

El frio viento pego con fuerza en su cuerpo, movió las hojas de los arboles armando un gran ruido que deleito al dragón, incluso cerro los ojos y tarareo al son del follaje, adoraba las noches por ese banal motivo, disfrutaba de todo aquello como un niño descubriendo una dulcería enorme (cosa que también le encantaría). Sus manos fueron a parar a sus bolsillos, no estaba seguro de cuanto había recorrido pero no había rastros de alguna máquina que le diera cigarrillos, de hecho en todo el camino no había encontrado más que vegetación y el sonido de sus pisadas.

Sus pasos pararon de repente, un olor le golpeo en la nariz, había alguien cerca y era… ¿Un dragón? Primero ya no tenía su nicotina, ahora se encontraba con otra lagartija (si se decía a si mismo lagartija).

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