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Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

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Privado Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Mikhail Arbatov el Mar Abr 19, 2016 1:56 am

Trabajo y más trabajo. Era así como le gustaba vivir, siempre activo y como él dice divirtiéndose.
Aunque claro que no llevaba muchos años en el mundo, apenas era joven y gustándole experimentar todo tipo de situaciones, especialmente cuando se trataba de usar algún cuerpo con el que se pudiera experimentar. Ryuichi era un científico nato, un ser con el don de encontrar cosas donde nadie podría verlas tan sencillamente, además sus poderes que recién estaba desarrollando le ayudaban mucho en cada una de las cosas que hacía, volviendo claramente su vida mucho más interesante.

Era obvio que trabajar era su vida, que experimentar y la ciencia lo eran todo para él, pero muchas veces uno requiere de ciertas diversiones, de ciertos momentos en la vida en donde el trabajo no podría significar todo. Y de eso se dio muy bien cuenta cierto día, aquel día en el que por fin decidió salir de aquel arcaico laboratorio (al menos para el) y salir a despejarse un poco, aunque en un principio nunca fue partidario de beber, si de fumar y ciertos lugares eran los adecuados para poder disfrutar de un buen habano, sitios en donde los hombres salían a beber y desestresarse de todas aquellas faenas diarias…bueno estaban en una época donde los trabajos de verdad eran rudos y no existía nada más como para poder distraerse, beber, fumar y para muchos los placeres sexuales eran lo mejor para terminar un buen día.
Entro entonces a uno de los bares de aquella ciudad, no era uno de esos bares de tipos brutos que trabajaban en minas o cosas por el estilo, no, era un sitio más privado, con músicos buenos y por supuesto gente de alta esfera social, podía ver elegantes mujeres con vestidos llenos de lentejuelas, peinados extravagantes y un sensual cigarrillo largo entre los labios, bien abrazadas a sus elegantes y bien peinados acompañantes. La vista era incluso un lujo, meseros bien vestidos y educados, observando solo al entrar como pasaban cerca de él con charolas llenas de caras copas de champagne y del mejor vino, tomando una copa cuando uno de ellos se había detenido para darle la bienvenida.

Todo estaba bien, el lugar, la gente que parecía más bien metida en sus asuntos. Algunas mujeres viéndolo pues su galanura y porte jamás pasaba desapercibida. Sin embargo ninguno de ellos llamo su atención, al menos nadie en el momento en que cruzo una ligera mirada con alguien que noto sentado al fondo completamente solo. Un ser bastante llamativo, pero no porque fuera estrafalario…no, más bien porque su propia personalidad lograba hacer que su mirada sencillamente se posara en aquel joven de larga cabellera negra.
Tomo otra copa de vio que un mesero llevaba en su charola de plata y se acercó donde aquel joven –Es una bella noche como para estar bebiendo solo ¿No cree?- indico con una afable sonrisa, sin atreverse a tomar asiento puesto que la vista desde su altura era bastante buena, logrando notar cada parte de su rostro. Aquel hombre era alguien con una belleza exótica y realmente que llamaba su atención, por lo que no dudo en buscar hacerle compañía.

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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Liu Feilong el Jue Abr 21, 2016 12:51 pm

Desde que amaneció en su casa en las afueras sabía que ese día iba a estar lleno de sorpresas.  Feilong no era humano pero actuaba como uno la mayor parte del tiempo, dependía,  por ahora,  de su versión de líder mafioso para controlar el la mano negra del contrabando qué entraba en la ciudad.  

Solía despertar al amanecer,  pedir un status a Kill,  su mano derecha y arreglarse para Las Reuniones.  En estas reuniones se trataban distintos temas pero lo principal era noticias sobre sobrenaturales  en posiciones importantes en el mundo.  Para sorpresa de muchos,  todo tipo de seres ocupaban posiciones importantes en entes como la ONU o la misma casa blanca.  Estos seres hacían más fácil y viable qué las diferentes mafias pudieran lograr su cometido.  

Feilong vestía un traje hecho a medida,  gris y de tres partes,  elegante,  sofisticado.  Su negocio de licores,  con doscientos años en el mercado negro, iba mejor imposible. Pero no se detenía allí,  Feilong era dueño de licoreras  en todo el país,  Distribuía a un precio justo todas las tabernas de la ciudad,  incluso el vino lujoso de los restaurantes  de esferas importantes eran suyos,  pues poco a poco había monopolizado la industria.  

De vez en  cuando se tomaba un descanso,  una noche libre y aunque solía  ir a lugares menos llamativos,  terminó  sentado en una lujosa tienda de humanos.  Allí las mujeres se vendían al mejor postor,  los hombres derrochaban  sin necesidad y el compraba su propio vino, pues porque solo sus cinco hombres de confianza y los sobrenaturales  sabían que el controlaba todo el alcohol del estado,  incluso del país mismo.  

El vino siempre le había parecido bebida para débiles por lo que al terminarlo pidió un bourbon y encendió un cigarrillo.  Un par de sujetos se habían acercado y el solo tuvo que proyectarse un poco para asustarlos. Una mujer alcolizada  se acercó  pero por motivos diferentes.  Los hombres no dejaban de molestarlo y ella había bebido demasiado.  Llamó  al mesero qué le había estado atendiendo y le dio varios billetes de alta denominación__ Pagale  un taxi qué la lleve a casa... __ dijo y siguió bebiendo y fumando su cigarrillo largo y oriental.  

Estaba por irse cuando el aroma cambió.  Un Dragón.  Joven.  Sabía que iría hacia él.  Dejó  qué hablará,  le miró  el rostro "Nada mal"  pensó para si.  Joven,  podría decir que casi de su misma edad.  Le gustaban los seres respetuosos pero terminaba de cabeza por los impetuosos, por lo que no le invitó  a sentarse, si quería acompañarle tendría que ganarlo.  

Ya debía dejar de alejar a todos de él,  pues que su primer amor haya sido un total fracaso no significaba qué tendría que quedarse solo. __ Es una noche perfecta para muchas cosas ¿No le parece?
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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Mikhail Arbatov el Lun Abr 25, 2016 7:50 am

Por supuesto que se había dado cuenta de que el dragón no había aceptado estar con nadie más y había rechazado a algunos que se le acercaban, incluso se dio cuenta de aquella mujer que incluso en su camino casi le abrazo al cuello pero Ryuichi sencillamente le había dado la vuelta para seguir su andar hacia su objetivo sin darle importancia. Le sonrió cuando le escucho atender sus palabras, por lo que tomo la silla que estaba en la misma mesa y tomo asiento aun sin ser invitado, era respetuoso claro que sí, pero había momentos en que la etiqueta no te servía demasiado, sobre todo en momentos en los que se debe actuar y no solamente hablar, por lo que si ya había tomado la iniciativa porque no seguirla.
-Me atrevo a tomar asiento con usted…como ha dicho la noche es perfecta para muchas cosas y por supuesto que lo creo…así que porque no nos acompañamos un momento- indico con tranquilidad extendiéndole la copa de vino que había tomado hacia un rato y colocarla de su lado, para luego de entre la tela interna del saco elegante que llevaba puesto sacar una cajetilla de cigarrillos de esos caros y sofisticados, aunque no tanto como el que el otro estaba fumando, quizás en teoría los que estaba sacando eran más “rudos” a comparación. Se colocó uno entre los labios para luego sacar las cerillas y encender el cigarrillo, dando una larga calada y pronto dejando escapar el humo de sus fosas nasales con un suave suspiro puesto que el cigarrillo y una buena bebida eran lo mejor para una buena noche…pero claro jamás despreciar a la compañía que acababa de conseguir.

-Lo siento…Asami Ryuichi...un placer conocerle- se presentó mostrando una sonrisa tranquila y de cierto modo sincera, algo poco común en el para la gente que le conocía, claro que para el otro dragón posiblemente fuese muy natural –Y bueno porque no hacer que pasen las cosas, le he invitado una copa pero al parecer no es necesario invitarle sencillamente vino u otro tipo de bebida, así que ya que acepto de momento mi compañía porque no hacerlo más…interesante- por el momento solo lo decía con el afán de buscar saber más del dragón. Bueno si bien vivía en un mundo lleno de humanos, un sitio donde el humano reinaba y lo mejor era mezclarse entre ellos, pero lo cierto es que no le gustaba mucho codearse con ellos, y siendo un dragón nada mejor que buscar relacionarse con los de su propia raza, además de que pocos gustaban mezclarse en este mundo y no se podía desaprovechar la ocasión.

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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Liu Feilong el Vie Abr 29, 2016 12:30 am

Oh,  sí,  la vida estaba llenas de sorpresas,  llenas de aventuras y llena de cosas hermosas.  Hermosas como ese espécimen frente a él.  El apellido le sonaba,  le sonaba de algún lado.  Pero lo dejó  pasar,  eran dragones,  era normal que su nombre le pareciera conocido__ Soy...  Liu Feilong__ Oh,  no,  Sabe que lo está haciendo,  no puede evitar parecer misterioso y encantador,  era parte de él, como ser callado e inteligente. __ Ya te has sentado. __ sonríe.  

No pudo evitar mirarle,  detallarle más de cerca e incluso  expandió sus poderes,  a penas un poco,  atrevido, pues recordaba de su padre que proyectarse era una manera en que la antigüedad entraban en disputas, él  no quería pelea,  quería una noche interesante.  Nadie jamás se había sentado  en su mesa,  ni siquiera a su lado,  a pesar de que muchos deseaban hacerlo.  

Feilong le da una calada a su cigarro,  no le quita la mirada de encima.  Se supone como  razas iguales deberían tener mucho en común pero la verdad es que eran muy diferentes,  algo se lo decía __ ¿Recuerdas tus inicios?  ¿Esto qué eres ahora te satisface?__ Un tema profundo,  espontáneo,  inesperado.  Feilong gustaba de probar a todos cuando era él  quien siempre tenía dudas.  

Bebió  de su bourbon   __ Lo siento... __ sonrió pícaro__ Estoy de un humor raro el día de hoy... __ comenta mirando al grupo de música,  lo cierto es que extraña un poco los sonidos deliciosos de principios de siglos __ Ese acento... __ era suave pero detectable si se ponía atención. __¿Ruso?__"Sexy",  pensó. Se bebió el resto de su trago de un golpe y le miró un poco desafiante esperando,  expectante qué haría este, si le invita nuevamente un trago o se iba,  como los demás .
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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Mikhail Arbatov el Jue Mayo 05, 2016 12:48 am

Lo observaba con detenimiento, se estaba grabando cada gesto que el otro hacía, como su ceño se fruncía un poco al momento de hablar, como sus labios danzaban cuando las palabras salían de estos y el tono de su voz era suave, pero fuerte al mismo tiempo, un tono varonil pero dulzón…o quizás solo estaba desvariando, aquel pensamiento casi le hace reírse con gracia, pero evito hacerlo, no quería que su ahora acompañante pensara que se estaba burlando de él o algo por el estilo, por lo que opto a mojarse un poco los labios con la dulce bebida que era el vino, relamiéndolos de vuelta mientras se acomodaba en su asiento, cruzando las piernas, aunque no de la forma en que lo haría una fémina, no delicado y muchos menos seductor, sencillamente un tobillo sobre la rodilla, un porte desafiante posiblemente. Bueno los dragones eran así, seres que gustaban de mostrar su poder ante otros dragones, claro que no lo hacía con un afán de parecer más, sencillamente ya era una forma natural de actuar.
Aunque la pregunta que le hizo fue un tanto extraña, no desagradable, solo que nadie iba por el mundo preguntándole si lo que hacía le mostraba satisfacción, por lo que ladeo una sonrisa mientras jugaba con el líquido que revoloteaba dentro de su copa, pensando en su respuesta, no era una pregunta como para decir un simple sí o no, o al menos no parecía ser lo que el otro quisiera –Si…soy Ruso, y tú debes ser… Oriental…bueno digamos que tienes esas exóticos rasgos de los orientales…pero no podría adivinar de que parte de Asia eres…así que eso me lo puedes decir tu…ah lo siento puedo hablar de tu ¿Cierto?- ilógico pedir permiso cuando ya lo estaba haciendo y seguiría haciendo aun si escuchaba una negativa.

Al ver que la bebida ajena se terminó llamo al mesero indicando que le sirviera de lo mismo que estaba bebiendo, por lo que el mesero se apresuró a llenar la copa y dejarle otra a Asami que decidió acompañarle con algo más fuerte, levantando la copa en cuanto volvieron a estar solos, al menos en esa mesa –Bueno brindemos por nuestro encuentro…por conocer a alguien que a leguas se le interesante…- mantuvo una sonrisa ladina, aunque sus ojos mostraban más que una felicidad por el encuentro, mostraban un total interesa hacía el dragón, y es que realmente era inevitable no sentirse atraído por aquel joven, su cabello, sus rasgos, era la primera vez que alguien llamaba de tal forma su atención.
-Mh y con respecto a tu pregunta…si, me satisface lo que hago, me satisface mi vida porque aún hay muchas cosas que deseo hacer en el mundo…aunque no sé si para beneficio de este, me gusta la ciencia y creo que hay cosas muy buenas con las cuales uno puede sobresalir en este mundo…- dijo completamente seguro de sí mismo, porque era cierto, aunque claro, solo le había comentado que le gustaba la ciencia, no le diría que era lo que hacía con esta, al menos no por ahora.
-Sin embargo pareciera que la pregunta no era para mí ¿Acaso tú no eres feliz con lo que haces? ¿No eres feliz en esta vida? Hay cosas que valen la pena ¿No lo crees? Como venir a un buen bar y encontrarse con alguien que al parecer hará que la noche no sea tan normal como cada día- se encogió un poco de hombros, mostrándose un poco más relajado, y ni siquiera él sabía porque, sencillamente sentía que no tenía que estar en guardia todo el tiempo.

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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Liu Feilong el Lun Mayo 23, 2016 6:13 pm

Ese ser era solo y pura galanteria  aunque no sabe si lo hace a propósito o si es genuino,  si es a posta,  entonces es muy buen actor.  Sus ojos se perdieron en ese qué al parecer era un suave relieve, vio con detalle como aquella lengua generosa,  humedecio  los labios,  fue un movimiento simple pero en un hombre como ese era sensual.  

Había estado escuchando de tras fondo,  tal vez tardó un poco en responder pero no era para parecer interesante sino porque ese tonto y provocador Dragón le hacía perder el hilo de lo que hablaban. __ Chino...  Vengo de China...  Mis orígenes son un poco peculiares...  __ No entró  demasiado en detalles,  era un tema peliagudo  para él.  

Vació  su corta copa y antes de poder decir nada el rubio llamó  al mesero,  Feilong frunció el ceño __ Soy infeliz por hombres como usted... Que como ven que soy diferente...  Asumen qué necesito de su protección,  sin contar que tengo casi diez mil años y que he matado  a más de los de nuestra especie qué ningún otro. __ ignoró el brindis.  

Feilong se puso de pie para marcharse,  pagó  por sus dos tragos y salió a la frialdad de la noche.  No había tenido tiempo libre desde hace mucho y hasta ahora se da cuenta de que es perdida de tiempo,  en todas las épocas le veían como una damisela en apuros, solo por tener una fina tez y un rostro androgino.  

Llamó  a un taxi,  se negaba a despertar a su chófer a esas horas.  Ningún taxi se detuvo por lo que optó por caminar, quedaba algo lejos su residencia pero eso serviría para despejar su mente.  En esos momentos rememoraba  el pasado,  todo lo que su existencia ha cambiado. Hace unos cientos de años solo era un dragón perdido,  sin nada ni nadie, a la deriva de la bondad de otro de su especie.  

Gracias a ese Dragón era lo que era.  Le había educado en el mundo humano,  le había dado bases,  le debía todo  aunque las cosas hayan resultado incómodas al final,  le debía su vida.

Dejó  de pensar en eso y miro la luna,  grande,  poderosa,  cuando estuvo frente a su casa,  despertó  de su pequeña ensoñación. __ No preguntes... __ le dijo a su mano derecha qué sonreía cómplice,  levantando ambas manos en señal de rendición,  su jefe de mal humor era peor que la Plaga negra.  

Ya en su cama recordó  al Ruso.  Sabe que lo volverá  a ver,  lo siente en sus escamas.
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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Mikhail Arbatov el Sáb Jun 04, 2016 2:50 am

Después de aquella noche había regresado al departamento que estaba alquilando, lo cierto es que no dejo de pensar en aquel dragón ¿Por qué? Aquella actitud, definitivamente su actitud fue suficiente para que incluso alguien como Mikhail se sintiera atraído. Le había dejado con el brindis y se había ofendido por algo que seguro hizo mal, cosa que aún no entendía ni se daba cuenta, pero se notaba a leguas que aquel dragón no le gustaba el hecho de que alguien tratara de verle menos, no había sido su intención, así que…bueno era una buena forma de buscarlo y así disculparse por su falta de tacto. Si bueno, pudo haber pensado que ese desaire podría ocasionar enojo por parte del ruso, pero lejos de eso Liu Feilong le había dejado una brecha muy abierta para volver a encontrarse.

Y aquella oportunidad llego cierto día, en el que había sido invitado a una reunión con varios miembros de la mafia, no solía acudir a reuniones sin sentido, en realidad no le importaban en lo más mínimo, solían ser aburridas y absurdas, solo para calentar los ánimos muchas veces entre los demás miembros de las mafias asistentes. Sin embargo acepto ir solo por una simple razón y esa era que cierto dragón de cabello negro iba a ser un asistente más, por lo que no podía negarse a tener otro encuentro con aquel sujeto.
Se puso uno de sus mejores trajes, iba completamente de negro, el traje, la camisa, la corbata, los lustrosos y caros zapatos, menos su cabello el cual hacia un perfecto contraste con la vestimenta que llevaba puesta. Llego a una hora normal, ni muy tarde ni muy temprano, cuando lo hizo no tardo en llamar la atención de varios asistentes, escuchándose el murmullo de que Arbatov se encontraba entre ellos, bueno alguien que rehuía de esas reuniones, realmente nadie le había esperado, así que para muchos estaba bien verlo ahí, pero para la gran mayoría siempre fue considerado una amenaza.

Pero a él no le importaba ninguno de aquellos sujetos, solo se paseaba por entre la gente con una copa de whisky en la mano buscando al dueño de sus pensamientos en esos momentos. Lo vislumbro entonces en una de las esquinas de la habitación, esquivo a un par de mujeres que habían sido mandadas a “divertir” al Ruso, el cual las dejo como si hubieran sido un par de pilares o adornos del lugar y se acercó donde el azabache –Liu Feilong…que coincidencia- indico con una falsedad que era muy notoria –La verdad no, he venido porque sabía que venias…me quede preocupado por lo que paso aquella noche… ¿Me perdonarías si te he ofendido?- llego tranquilo, sin tantos rodeos, no iba a fingir un encuentro accidentado ni mucho menos, a él le gustaban las cosas directas y no andarse con rodeos baratos.
Razón por la que no tardo en abordarlo en cuanto lo encontró, dedicándole una amplia sonrisa y una mirada penetrante, como cuando lo conoció en aquel bar.

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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Liu Feilong el Mar Jun 21, 2016 9:56 pm

Las reuniones con el consejo era algo a lo que no podía  ni se permitía faltar. Esa mañana había despertado con las escamas erizadas, eso solo quería decir que su día sería un tanto complicada, era suficiente sensible para notarlo en el ambiente de su propias habitación. Tenía cosas que hacer, como todos los días, había prometido no darse más tiempo libre, pues luego se llevaba chascos. Chistó sus dientes cuando su mente divagó como todos los días anteriores, hacia el ruso aquel, él idiota que trató de hacerle parecer débil.

Suspiró levantándose, mentalizándose a que todo iba a salir a pedir de boca ese día, que se fueran de él esas extrañas presunciones de desastre, la desgracias no volaba nunca cerca de él. En el fondo sabía de qué se trataba. Temía toparse con el hombre nuevamente y tener que hablarle, disculparse por ser un testarudo. Lo cierto es que Mikhail no había hecho nada malo salvo ser galante, tal vez demasiado, ese fue su error, pues él gustaba de los hombres fríos y reservados y el Dragón parecía ser la anti tesis de su búsqueda.

Su padre, cuando él era solo un bebe Dragón, siempre le había dicho que la vida  estaba plagada de misterios insondables, que no importaba cuanto se resistiera, la vida era la vida y había que postrarse a su conveniencia. Se resistió a pensar más en ello, se estaba duchando. Tenía un desayuno con uno de los otros mafiosos de las ciudades aledañas, allí en esas reuniones se podía encontrar buenas relaciones en cuanto negocios, uniones y buenos trabajos. El representaba un buen porcentaje de la ciudad más grande, podía casi decía que la tenía por completo. ─ Señor… el sr Belini le espera en el café de siempre… ─ dijo su mano derecha, Feilong frunció el ceño, su amigo y examante no tenía por qué buscarlo. Hace tiempo que el Dragón le ha hecho a un lado para camuflar el daño que había recibido.

Se vistió con la tranquilidad de siempre, le diría unas palabras y seguiría a lo suyo, tenía un almuerzo muy importante y luego la reunión. Se vistió con un traje hecho a mano de corte Italiano gris plomo, en conjunto con unos Oxford bien lustrados y una corbata que le iba perfecto. A pesar de su apariencia andrógina gustaba vestir y lucir como un getleman. Subió a su vehículo indicándole a su chofer a donde irían primero. Cafetería L´muour, luego restaurante de elite y por último el edificio de la reunión. Verle le era doloroso, y más sintiendo que aquel seguía siendo suave debido a todos esos años de amistad, a veces era peor una caricia superflua que un insulto.

Salió de allí un poco afectado, deseando un trago de bourbon en las rocas. Necesitaba un amante para ayer.

El almuerzo ocurrió sin sobresaltos y fue el turno de codearse con algunos de los suyos. Esta entre sobrenaturales le relajaba, esos de allí le entendían más de lo que cualquier lo haría. Sintió el aroma de Mikhail apenas entró a la habitación, podría separar un aroma conocido. Bebía de su trago en medio de la reunión, situado en la esquina más lejana del gran salón, no quería estar allí, quería surcar los cielos, llenar el mundo de tormentas para así despejar su mente. En esos momentos sus muros estaban caídos, débiles, serian fácilmente penetrados  ─ Eso quedó en el pasado ─ dio otro trago ─ El pasado hay que dejarlo atrás… sobrevivirlo… ─ ese día él no sería buena compañía para nadie.
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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Mikhail Arbatov el Dom Jun 26, 2016 5:15 am

Entrecerró un poco la mirada y luego arqueo una ceja mientras le observaba, había escuchado sus palabras claro, pero de alguna forma sentían que no eran especialmente para él, tal como la primera vez que se vieron, sus palabras parecían más como si el mismo se quisiera convencer de algo o como si se estuviera dando palabras de aliento…bueno solo especulaba claro, sin embargo pese a solo haberle visto una sola vez, se estaba dando cuenta que los ánimos del dragón no estaban tan buenos como los de aquella vez. Sentía ganas de preguntar que le había pasado, pero tampoco era de su incumbencia por mucha curiosidad que eso le diera, y lo podía comprender porque el detestaba enormemente que alguien se metiera en sus asuntos personales, es por eso que buscaba portarse tranquilo y sin mostrar ningún cambio en el, eso evitaba claramente que la gente le buscara y preguntara de más.
Pero en fin no era de el de lo que debería estar pensando, recordó entonces que era lo que el otro había bebido en el bar, así que pidió a uno de los meseros una copa de eso, el cual no tardo en servírselo –No sé qué te haya pasado, pero poniendo esa cara no te ayudaras en nada, además…tu rostro luce mucho mejor cuando el orgullo brilla en el- le coloco la copa de licor sobre la mejilla para hacerlo despejarse un poco, el hielo en un rostro caliente o a temperatura siempre era de ayuda, vale en realidad lo estaba inventando, pero posiblemente funcionaba.

-Esta reunión es bastante aburrida…pero me alegra verte, al menos alguien interesante que le de vida a este sitio- se encogió un poco de hombros mostrando una sonrisa ladina, aunque tampoco como la que había mostrado en el bar, no estaba coqueteándole, sencillamente se estaba mostrando tranquilo, buscando acercarse al otro, pero al mismo tiempo mantenido una distancia propia para evitar aturdir más al otro, que de por si se notaba bastante con la guardia baja, bueno casi estaba seguro que su actitud le echaría aun lado, pero ahora era como ver a un dragón de fuego en medio de una taberna de hielo, cabizbajo e intranquilo.
-¿Quisieras salir de aquí? Hemos hecho acto de presencia, no creo que nos vayan a extrañar demasiado…podría invitarte a caminar por el lugar, tomar un poco de aire, golpear gente…da igual lo que gustes, me gustaría ser hoy tu compañía si me lo permites- hizo un leve asentimiento con la cabeza, Mikhail cuando se lo proponía podía ser todo un caballero, al menos cuando le daban los motivos para serlo y aquel dragón le daba todos los motivos para tratarle bien, aunque cierto lado en su mente gritaba que se aprovechara de la situación.

No era mentira ni un secreto que muchos dragones buscaban aprovecharse de otros, podrían ser teóricamente “familia” en cuanto a la raza, pero no habían seres más orgullosos que los dragones, así que podría hacerlo, podría aprovecharse de que Feilong parecía estar en otro mundo, pero no lo haría, por extraño que sonara o pareciera, llamaba demasiado su atención como para terminar todo en un simple momento, así que posiblemente si se aprovecharía, pero eso solo para acercarse a él de todas las formas posibles sin importar que.

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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Liu Feilong el Lun Jun 27, 2016 2:31 pm

¿Qué le estaba sucediendo? Sonrió, se estaba volviendo débil. Miró a aquel hombre, un buen espécimen, un Dragón más o menos de su edad que parecía interesado en él y él allí pensando en alguien que no le quería. Asintió con esa modesta sonrisa suya en los labios ─ Acepto… ─ el Dragón le había levantado el ánimo con su simple presencia, con sus frases cotidianas pero necesarias. Es verdad, él no tenía por qué estar triste o melancólico. Miró a su alrededor, todos parecían en lo suyo, había cumplido con asistir a la primera parte de la reunión, pero no iba a permitir que arruinaran el resto del día con aquel sentimiento de aburrimiento.

Salieron de allí como dos adolescentes que escapaban de clases. ─ Bien… ¿A dónde quieres ir? ─ preguntó, a él le daba igual a donde le llevara, no quería pensar quería dejarse llevar como un sobrero ligero en la brisa y estaba seguro de que el hombre era de esos que les gustaba imponerse, a él también, pero su humor solo los guiaría a alguna taberna a emborracharse. Podía oírlo conversar, hablar de banalidades y le gustaba como su rostro se iluminaba. Quiso mostrarle su verdadera forma, remontar los cielos juntos y alcanzar el infinito con sus garras.  

Poco a poco restablecía sus animos  por lo tanto sus muros de protección, pero Mikhail ya no le parecía molesto, le parecía más bien un bálsamo, una brisa fresca en medio de un verano sofocante. Quería conocerlo más, quería que se hiciese especial a sus ojos, necesitaba interesarse en otra existencia, su Dragón clamaba por algo de paz, y tal vez por un nuevo amor.

La tarde estaba iluminada con el sol de la primavera, a su alrededor habían flores por todas partes, le hizo señal a su chofer para que se retirara, caminar le pareció perfecto entonces ─ ¿Qué te parece el malecón? ─le propone al fin, quería alguna bebida fría y refrescante para el calor. Se quitó la chaqueta elegante y la corbata le siguió, desabotonó dos de sus botones. Se sentía mejor, era como dar un respiro. ─ Cuéntame algo sobre ti… Mikhail ─ le miró mientras comenzaban a recorrer las angostas calles llenas de transeúntes, todos en sus propios asuntos.

Feilong le estaba detallando, se estaba empapando en sus gestos, en sus expresiones. Quería conocerle.
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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Mikhail Arbatov el Jue Jun 30, 2016 6:43 pm

Por un momento pensó que el otro no iba a aceptar ir, pero cual fue su sorpresa que si lo hizo, y eso sencillamente le hizo sonreír, debia admitirlo aquello lo emocionaba un poco, después de todo con lo que había sucedido la última vez, hubiese sido más lógico un golpe que un "aceptó" pero claro que no iba a echar a perder tan buena oportunidad. Cuando salieron la gente lo noto, pero nadie los detuvo y aunque lo hubieran hecho ellos simplemente hubieran pasado de largo, la saluda era su objetivo y nadie iba a detenerlos.
Lo miro de reojo, notando como se iba relajando, inmuso como se despojaba de aquel exceso de prendas y no pudo evitar observarlo, Feilong tenía un muy buen cuerpo, una figura mejor que la de cualquier mujer, y no era por comparar, sencillamente era un cuerpo diferente, pero con ciertas curvas perfectamente definidas, por lo que verlo de esa forma era encantador. No pudo evitar imitarlo, sacándose el saco y deja solo colgado sobre su brazo, luego la corbata desapareció para hacerla una bola mal hecha y metrla en el bolsillo del saco, se arremangó las mangas largas de la camisa y se despeino el cabello, eso de andar tan "estirado" nunca fue lo suyo.

-Al malecón esta bien...la verdad no tenía un lugar pensado, no creí que aceptarías, pero me alegra que lo hicieras- sonrio ladino, era un triunfo para el lógicamente, aunque cuando escucho que hablará de el bajo levemente la mirada pensativo , que podía contarle de el que no se sepa ya...bueno en el aspecto de ser un mafioso, habían muchas cosas que se sabían de el al ser un líder de la mafia en Rusia, sin embargo Feilong deseaba saber cosas de él, y bueno no le preocupaba contarlas, por una extraña razón, sentía que podía confiar en el dragón a pesar de conocerlo tan recientemente -Pues no hay mucho que contar, soy un dragón y mi lugar de nacimiento es Rusia, aunque hace mucho que no visitó mi país, eh tenido que salir mucho de viaje y apenas he parado en Rusia- indicó mientras seguían el camino, ya podían sentir la brisa marina que les indicaba que estaban cerca del malecón, era agradable, aunque hacia calor no era una sensación bochornosa, sino agradable y atino a cerrar los ojos disfrutando de esa sensación sin más, la verdad quizás también le hacia falta relajarse un poco.

-Mh me gusta la brisa marina...pese a ser de un país bastante frío disfruto de estos paisajes, antes no, cuando recién llegué aquí me la pasé metido en el cuarto del hotel, tuve una fuerte descompensacion en cuanto a la temperatura, pero al final comenzó a gustarme este clima, sobre todo en mi forma de dragón, has volado sobre las olas? Es una experiencia increíble deberíamos hacerlo alguna vez- le miró para luego guiñarle el ojo justo cuando do llegaban a su destino, justo a un puesto donde habían bebidas frías, con mucho hielo de hecho y se acercó -Deme dos- indicó al vendedor que con gusto las sirvió y le entregó una al otro -Pruebalo, es realmente bueno- Mikhail solía salir cada cuanto le era posible, no era de quedarse en un solo lugar ni mucho menos, le gustaba visitar los lugares, conocerlos, empaparse de ellos completamente, y ahora eso le ayudaba, sobre todo al poder ir con el otro, al poder llevarlo de paseo y hacer que esa mirada regresara -Te ves mejor así...más relajado- se acercó un poco y acarició su cabeza a riesgo de ser golpeado, Mik era algo más alto que Feilong gracias a sus distintas culturas, los Rusos eran hombres muy altos, aunque tampoco lo era tanto para opacar al asiático, pero deseo hacer ese gesto por el simple gusto.

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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Liu Feilong el Vie Jul 01, 2016 1:33 pm

Ya había hecho que el hombre tomara una idea suya que no era correcta, él no era un pequeño salvaje que andaba repartiendo mordiscos y golpes a diestra y siniestra, pero no iba a contradecirlo, sonrió, dejaría que siguiera pensando que era un ser imprevisible, cuando lo cierta era que Feilong se creía un aburrido con creces. Se sintió mejor cuando no fue el único que quiso aligerar un poco la seriedad de sus vestimentas. Lo cierto es que él prefería usar sus trajes tradicionales, le iban mejor y eran suaves.

Le escuchó atentamente, sabía que era ruso y que las altas temperaturas solían fastidiar a los seres que se asentaban en otros lugares con climas cálidos ─ No me has de creer, Mikhail… ─ le miró y le sonrió por primera vez en todo su esplendor ─ Justo era eso lo que quería hacer, pero luego pensé que era algo inapropiado para nuestra primera salida… digo, caminata ─ ser así de dulce no se le daba a menudo, es más, solía ser parco, duro e inaccesible, solo que él ya lo había sido con el ruso en su primer encuentro y sin ninguna necesidad pues el otro solo quería y se esforzaba en agradarle.

Podía ver que el rubio era totalmente genuino y eso le gustó. Aceptó la bebida ─ Solo porque rechacé la última de muy mala forma ─ no gustaba de ser una molestia o alguien a quien debían darle todo, él prefería ganárselo por sí mismo, pero junto a ese Dragón había aprendido que de vez en cuando no estaba mal ser tratado de esa forma suave. Probó de la bebida y si, en efecto era irresistible, de buen sabor, refrescante, perfecto para un clima como ese.

En un arrebato Feilong lo guío a la playa, estaba solitaria a esas horas más que todo porque estaban en una hora y en un día donde la gente solía trabajar. Se quitó los zapatos y enterró gustoso los dedos en la arena ─ Bueno… yo estuve dormido los primeros ochocientos años de mi existencia… mi padre lo hizo, aunque nunca supe porque motivo o razón… ─ pensar en eso le llenaba de tristeza. Feilong amaba a su padre como nada en el mundo y jamás pudo decirle ni demostrárselo, pues los primeros años él y apenas era una cría de Dragón mimado y su padre el líder que comandaba varios ejércitos en una guerra para él sin sentido. Lo que sí sabe es que lo dio todo por él, murió por él, para que no se contaminara con esa cruda realidad. ─ Al despertar todo era un caos… Belini me tomó bajo su protección y gracias a él tengo lo que tengo… me entreno para gobernar en las luchas venideras. ─ las olas iban y venían y le relajaban un poco.

Él había tenido que matar a muchos de los suyos, teniendo ahora en su cuerpo sus habilidades, era un peso casi imposible de soportar sin el entrenamiento adecuado. ─ Pero no todo ha sido tristezas. Vengo de lo que una vez fue llamado China… tenía muchos hermanos, y mi padre decía que era igual a mi madre… le creo, tengo rasgos muy femeninos… ─ eso le hizo apenas arrugar la nariz.
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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Mikhail Arbatov el Sáb Jul 02, 2016 7:10 am

Comenzaba a comprender esas palabras de “no hay que juzgar a la gente por su apariencia” y no es que realmente juzgará al otro, sencillamente a simple vista se le veía completamente serio, que no sería capaz siquiera comprar algo en un puesto ambulante porque sencillamente no era de su clase, y no por llamarlo arrogante o algo así, pero vamos, todo mafioso y hombre de negocio que pueda pagarse trajes caros y lujosos autos, son incapaces de hacer algo que no esté en su protocolo, salir de su forma de ser o de su rutina estaba completamente mal visto. Así que ahora, viendo al de cabellos negros llevándolo a la playa y disfrutando de la arena en los pies desnudos, le hacía entender que no se puede uno solo quedar con lo que se ve a simple vista, que como los libros uno debe leer y hojearlos para poderse dar cuenta de la joya que se tenía en las manos.
Escucho al otro, y dejó escapar una suave risa cuando dijo lo último –Lo siento…no me burlo de ti, pero la verdad es que no creo que tengas rasgos femeninos, ni siquiera se me había pasado por la mente eso, cuando te conocí te me hiciste un tipo sumamente atractivo eso es claro, pero pese al largo de tu cabello, nunca pensé que tuvieras rasgos femeninos- indico acercándosele un poco, él no se había quitado los zapatos, sencillamente ni siquiera le paso por la mente, pues estaba embelesado viendo como el otro disfrutaba de la arena.

-Bueno ya que has estado dormido por tantos años, hay muchas cosas que debes ver ¿No? es decir ¿Hace cuando tiempo que despertaste? ¿100, 200 años?- dijo en plan de broma, aunque esto fuese o no cierto –Hay muchas cosas que hacer desde el momento en que decidieron dormirte…- aunque pensar en el nombre Belini…no se llevaba del todo bien con ese otro dragón, y eso que solo le había visto por muy poco tiempo, quizás siquiera habían tenido una conversación, sencillamente por alguna razón no llegaba a congeniar o simpatizar, a saber -¿Qué te gusta hacer? ¿Cuál es tu comida favorita? ¿Algún libro favorito?- comenzó a bombardearlo con preguntas un tanto superfluas, pero hablar de temas tan internos de la vida siempre solían traer recuerdos, ya cuando pudiera preguntaría o sabría más del otro, no le importaba si perdía esa oportunidad, sencillamente deseaba pasar un buen rato con el otro.
De pronto sonrió ladino, claro que algo estaba planeando. Comenzó a sacarse ahora si los zapatos y los calcetines para que dejo en la arena, junto con el saco y entonces tomo al otro de la mano, siendo el quien lo llevara esta vez –Muy bien señor Feilong…no se puede perder la compostura ni relajarse sin una buena ducha- indico para obligarle a meterse con él al mar, el agua estaba bastante buena, por lo que no dudo en ir a la parte onda más cercana a la orilla y empaparse de pies a cabeza, haciendo que el otro también lo hiciera pues no le había soltado, solo haciéndolo cuando ya estaban por salir. Cuando estuvo en la superficie sacudió el agua de su cabello y quito el exceso de su rostro –Vaya…hace mucho que no hacía nada como esto, quizás deberíamos hacerlo más seguido ¿No?- le quito algunos cabellos que se pegaron a su rostro notando como la camisa se pegaba a su cuerpo, aquel dragón no dejaba de hacer que su interés creciera, y ni siquiera sabía que lo hacía, o quién sabe.

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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Liu Feilong el Miér Jul 06, 2016 5:25 pm


El hombre le bombardeaba a preguntas que si le gustaría responder, guardándose para si el hecho de que solo tenía sesenta años despierto y que nada de lo que había conocido existía ya ─ Me gusta todo tipo de comida, la verdad es que aparte de almas, podría vivir de carne a medio hacer… cocino muy bien, puedo cocinar para ti cuando gustes… ─ dijo pues notaba que el otro le quería cerca y pues él no se iba a dejar, Mikhail era un buen espécimen, a su medida. ─ Me gustan los libros de terror psicológico, pero casi todo se ha perdido en el caos de las guerras… ─ comenta siendo feliz al caminar sobre la arena, le gustaba la sensación de libertad que le otorgaba.

Sonrió de medio lado al escucharle decir aquello de que no le parecía una chica ─ La mayoría lo piensa… ya me he acostumbrado… solo un poco pero termino siendo grosero… como contigo… ─ dijo un tanto apenado, después de todo el hombre solo había intentado ser amable al invitarle un trago. ─ ¿Qué te gusta hacer a ti? Mi hobby es la jardinería y la lectura… además de te… son mis placeres culposos ─ comenta pero no se da cuenta de las intenciones del rubio y termina dentro del mar ─ ¡¿Estás loco?! ─ quiso parecer molesto pero no lo estaba, estaba relajado junto al otro hombre bañándose vestido en una tarde de la semana en la que pensaba solo iba a aburrirse.

─La verdad es que sí, me gustaría… ─ terminó diciendo mientras el otro le quitaba del rostro algunos cabellos largos. La inocencia del Dragón podía intuirse, conoce amantes pero no de amor, y eso se podía notar. Le tomó de la mano en un arrebato y corrió hasta salir del agua ─ ¿Qué haremos ahora…?─ recordó que en esa bahía había uno de sus hoteles ─ Ven… vamos ─ caminaron por la costa, a un hotel no demasiado lujoso pero si muy solicitado por lo bonita de sus playas. No fue difícil que le dieran una de las habitaciones presidenciales, era el dueño, lo que si no pudo evitar era las habladurías debido a sus fachas y a las de su acompañante, iban en el ascensor ─ ¿Qué te parece un resto de la tarde junto a mí? ─ le preguntó mientras que con la tarjeta abría la puerta, tomando enseguida el teléfono para llamar a su asistente para que le enviara ropa suya y para su invitado ─ Él es… un 36 largo… ─ dijo intentando adivinar, Mikhail era alto y fornido.

Se quitó la camisa ya húmeda y se acercó al balcón donde se podía ver toda la costa. La brisa llegaba directo a ellos levantando las cortinas y dándole a todo un ambiente seductor. Él no era un mojigato, pero tampoco una puta que se acostaba con cualquiera, prefería conocer a la persona, pues le han herido mucho como para querer protegerse así sea un poco.
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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Mikhail Arbatov el Vie Jul 15, 2016 11:25 am

Sólo se reía bastante a gusto con lo que estaban haciendo, obviamente quien les viera y les conociera definitivamente no les darían una buena mirada, después de todo la mafia se jactaba de ser de una alta esfera social, sino que de la más alta, verles en la playa jugando como colegiales no era algo aceptable. Sin embargo no era algo que pareciera molestarle a ambos dragones, así que sencillamente estaban disfrutando del momento.
Aunque siquiera pudo responder a las mismas preguntas que había hecho y que casi el otro le devolvía, pues de pronto ahora el fue el guiado hasta un hotel, algo que le hizo arquear la ceja, bueno no esperaba que le llevará a un hotel, sin embargo no es que mal pensara, por extraño que pareciera por mucho que Mikhail fuese un ser sexualmente muy activo, no era tampoco de andar follando al que se le pusiera enfrente, y si lo hacía no iba a andar por ahí tonteando con alguien en la playa, no era de crear un buen ambiente para luego salir como si nada, realmente le daría mucha flojera, claro que con Feilong era completamente diferente, tanto como para de verdad estar disfrutando de esa compañía y como no si era lo que había deseado.

No le importaron las miradas de desaprobación, sus ojos sólo estaban fijos en su acompañante y en su destino, al estar en la habitación se sacó la camisa que era incomoda pegada al cuerpo, escuchando al otro -Mh nada mal...has atinado a mi talla- indico sacudiéndose un poco el cabello, para luego acercarse al balcón dode estaba el otro, maravillándose de la vista -Es un lugar bastante agradable y la vista maravillosa- aunque no estaba viendo el paisaje, sino al dragón, tenía un rostro tan perfecto que sencillamente era imposible dejar de ver -Por cierto no pude contestar, pero a mi me gustan muchas cosas, entre ellas fumar, beber cuando la situación lo amerita y las Ciencias...es agradable poder hacer experimentos con muchas cosas, estamos en un proceso de drogas experimentales así que ya imaginaras- se encogió de hombros como si lo que dijera no fuese tan importante, aunque claro que para el mundo de la mafia lo era, sobre todo por ser un pedido y apoyo hacia alguien más.
-Te invitaré a mi casa...tengo una basta colección de novelas de terror y suspenso que te pueden interesar, creo que mientras tú dormías yo me encargué de hacer esa colección...quien sabe, quizás sin saberlo sólo estaba guardando un regalo especial-
acercó su mano hacia la melena ajena para poder acomodarsela un poco sonriendo ladino -Feilong...para mi pasar el tiempo a tu lado es un privilegio, así que tú me dirás qué hacemos...podemos bailar si quisieras- se relamio los labios, atrapando la mano del otro con la suya y atrayendo su cuerpo de forma firme pero a la vez suave, no delicada como si de una dama se tratara, sino suave sólo para que su cuerpo pudiera moverse con voluntad y no como si estuviera siendo manipulado -Me concedería esta pieza?- depósito un beso en la mano ajena, no, más bien había sido en la parte interna, justo donde estaba la muñeca y donde las venas podían verse, disfrutando incluso de esa sensación de bombeo de sangre sobre sus labios, para luego aferrar su cintura que pegó a su cuerpo -Un vals- y comenzó a moverse por toda la habitación de forma suave pero con ritmo como si de verdad la música estuviera soñando, aunque solo era la brisa que hacia sonar las olas del mar al chocar con la orilla.

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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Liu Feilong el Miér Jul 20, 2016 9:09 pm

Se alegró de que le gustara el lugar, él había escogido el terreno, el diseño, pero no la decoración, haría algo con eso, le faltaba un toque de elegancia ─ Es mío… ─ dijo tranquilo, como si no tuviera importancia ─ Te haré descuentos siempre que vengas… pero si vienes acompañado te cobraré el doble si esa otra persona no soy yo…─ dijo entre bromista y real, no sabe porque bromea de esa forme si apenas le conoce, pero no podía evitar sentirse un tanto cercano a ese hombre y más porque había hecho cosas locas, más de las que ha realizado en su vida.

Desde que despertó subida ha ido de negocio en negocio, el único intento amoroso que tuvo no terminó demasiado bien para él, por fijarse en alguien que ya tenía una relación. No quiso pensar eso, concentrándose en el rubio frente a él ─ Pues necesito conocer esa biblioteca tuya… ─ él en cambio tenía un cine en casa, Feilong solía ser elegante y un poco sobrio, pero cuando le gustaba algo se daba el lujo de hacerlo como era debido.

No pudo despegar su mirada de su acompañante ─ Si…─ no pudo ni quiso decir nada más, se entregó al suave movimiento del científico, este le guiaba, le decía con su cuerpo como moverse y el suyo obedecía sin más, sin rechistar, como si siempre hubiera sido así. No podía negar que envidiaba un poco su gallardía, su cuerpo fornido, alto, musculoso, no como el suyo, fibroso, delgado y un con un rostro un tanto andrógino. ─ No me gustan mucho los experimentos… pero supongo que solo se trata de que no entiendo nada del mundo científico… ─ dijo, pegado, respirando el mismo aire, sintiendo ese aliento fresco, delicioso chocar sobre su rostro.

No pudo evitar sentirse incómodo y a la vez atraído de los gestos de aquel hombre, incomodo por lo suave que le trataba y atraído por que no era como si lo tratara como una mujer, sino que era caballeroso, atento y le escuchaba, estaban hablando fluidamente, más de lo que él ha hablado con alguien la última década, lo de él era solo dar órdenes. Sus cuerpos parecían estar hechos el uno para el otro. Su boca estaba sobre el cuello el más ato, suspiraba y veía como su aliento le daba escalofríos.

No había música y no era necesaria. Se tomó el atrevimiento de recostar su cabeza de su hombro, pegándose lo más que pudo, sintiéndose cómodo, seguro y confortado. Si pudiese quedarse así sería perfecto.

Se separó un poco para besarlo en la mejilla y terminar por separarse, tomó el teléfono y llamó pidiendo una botella de vino, él que a él le gustaba. ─ A mí también me gusta fumar… lo hago a veces ─ Le dijo cuando dejó el auricular en su lugar. Le gustaba fumar sobre todo cuando algo andaba mal.
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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Mikhail Arbatov el Mar Ago 02, 2016 4:33 pm

Ambos eran dragones si, y por su naturaleza deberían sentirse atraídos, también, pero lo que estaba experimentado en ese instante iba más lejos de sólo una simple atracción de raza, Feilong no era perfecto porque ningún ser lo era, que de divertido e interesante habría en alguien perfecto, la belleza del mundo se regia en sus propias imperfecciones que le volvían interesante, pero aunque el dragón no era perfecto tenía algo que llamaba la atención, un aroma peculiar que aún luego de semejante chapuzón se podía percibir, un cabello que muchas mujeres podían envidiar pero que le pertenecía a el, y era algo que lo complementaba de tal forma que para él alejarse de aquel hombre era como si alguien le pidiera privarse de algún sentido. Si bueno, podía sonar exagerado, pero era la primera vez que realmente se sentía atraído por alguien como para tenerlo tan cerca.
-Bueno te invitaré yo entonces a ver mi biblioteca...y tendrás pase libre a esta...ojalá algún día pudiera tener el honor de llegar a mi casa y saber que te veré leyendo uno de aquellos libros...sin duda Feilong que buscaría inmortalizar tu estampa- dijo cuando se separó, perdiendo un mechón de cabello que había quedado entre sus dedos, el cual resbaló lentamente hasta que el otro fue por el teléfono haciendo un nuevo pedido, algo que le hizo sonreír, fue como si el otro supiera justamente lo que acaba de antojarsele...y bueno al menos le daría una de las dos cosas que deseaba.

Se acercó al otro y pego su cuerpo a el solo acariciando su larga cabellera, para después acariciar de forma sutil su mejilla -Que bueno que ya estás mejor, tu semblante ha cambiado...lo ves no soy tan malo como crees- rie un poco para luego abrazarlo, Feilong le provocaba hacer cosas que el jamás haría con nadie, de verdad con absolutamente nadie, porque para el nadie merece ese tipo de atenciones, pero con el otro le salían normal, espontáneas que hasta le asustaban.
De pronto tocaron a la puerta, cosa que le hizo separarse indicando que el abría, viendo al tipo de servicio que llevaba la ropa que ya habían pedido y una buena botella de vino enfriándose junto con dos copas, la cual dejaron aún lado de una mesita que se ocupaba para comer o tomar el desayuno, le dio un sutil agradecimiento y una enorme propina que saco de su billetera que al menos estaba intacta y el sujeto se fue bastante contento -Antes de cambiarme y beber un poco de vino me iré a duchar, deberías venir conmigo para así ahorrar un poco de agua- sonrió ladino para luego guiñarle un ojo, dirigiéndose a donde estaba el cuatro de baño para entrar y comenzar a sacarse por completo la ropa, bueno como iba a ponerse la ropa nueva de ese modo no? Sería bastante incómodo con el cuerpo prácticamente salado, así que quedó completamente desnudo estirándose un poco mientras el agua se templaba, le gustaba tomar una ducha con agua templada, relajaba el cuerpo y no parecía por un cambio brusco de temperatura, así que le iba bastante bien.

Se metió bajo el agua y comenzó a lavar su cabello con tranquilidad, dejando que el agua acariciara cada parte de su cuerpo, lo cual se sentía bastante bien y relajante, sino fuera porque prefería estar con él otro, un baño de Tina o usar el jacuzzi es lo que estaría haciendo, pero prefería apurarse antes que dejar muy sólo al otro, aún quería saber más de él.

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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Liu Feilong el Dom Ago 14, 2016 4:22 pm

El hecho de que se  hubiera dado cuenta de su estado de ánimo decía mucho, decía que estaba detallándolo, estudiándolo y él deseaba estar bajo ese escrutinio, porque significaba que tenía interés en él y en nadie más. Usó esa mano como una pequeña colcha amena, allí dejó sus sufrimientos, allí recostó su desazones, allí dejó sufrimiento, quería renacer, quería ser feliz y aunque el primer encuentro entre ambos no había sido el mejor, ahora no podía negar que lo agradecía, le estaba distrayendo, le estaba haciendo hacer cosas diferentes, eso era bastante, mucho, aunque él otro no lo supiera, no supiera que su vida era aburrida, iba en línea recta.
 
Fueron interrumpidos por aquel servicio, y le dejó marchar, allí se acercó a la ventana, miró el ir y venir del mar y como el viento influía en esta. Tomó una decisión ─ Vamos, Feilong, tu puedes… no eres un cobarde. ─ Se dijo a sí mismo mientras comenzaba a desnudarse, al estar sin una sola prenda tomó la botella, las dos copas y fue al baño, pero no se metió en la ducha, comenzó a llenar la bañera, pero como no podía entrar al agua limpia así de salado como estaba, dejó las copas, y la botella en un lugar visible, mientras que la tina se llenaba caminó resuelto y sonrojado a la ducha que estaba ocupada por el hombre mayor. ─ ¿Podría acompañarte?─ le sonrió bonito pero no esperó aprobación, ya estaba allí, era mera tonta formalidad.
 
Lo primero que hizo fue arrinconar al rubio contra los azulejos y besarle suavemente, pegando sus cuerpos desnudos y húmedos. Sus cabellos azabaches y lacios se pegaron a su cuerpo, lo tenía largo, mucho, ahora se daba cuenta, su piel lechosa, impoluta, le daba la vista de un elfo, de un ser precioso, delicado pero fiero a la vez. ─ ¿Sucede algo?─ le preguntó al ver que solo lo miraba, no dejaba de mirarlo. ─ Puse a llenar la tina… ─ le comentó mientras se metía en el chorro de agua, dándole ligeramente la espalda, tal vez no debió hacerlo, darle oportunidad de que le hincara el diente antes de la velada que él deseaba.
 
Le dejó mirarle su cuerpo fibroso y trabajado, pero sin más musculatura que la necesaria para ser ágil y letal en el suelo, siendo su imagen de Dragón bastante controversial al ser un Dragón oriental.
 

Lo cierto es que nunca se hubiese imaginado que lo que se proponía como una tarde aburrida y sumida en el desdén, se convirtiera en una aventura romántica con alas de futuro. No quería hacerse esperanzas, pero el apuesto Dragón no poseía olor de compromiso,  era visiblemente lo que cualquiera podría desear, más así, su personalidad jocosa y su suavidad y mimo.
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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Mikhail Arbatov el Mar Ago 16, 2016 1:27 am

Con regularidad era el quien daba el primer paso, de hecho era la primera vez que se sentía tan atraído a alguien como para no hacer una de sus tantas “jugadas” de ser conquistador. Su forma de ser era coqueto, le gustaba envolver a sus víctimas o como se les quisiera llamar y cuando lograba tener a su merced hacia lo que quisiera con estas y después más nada sabían del dragón, no es que fuera una mala persona, pero se trataba de mafia, de un ser que no podía…no debía tener compromisos, que sencillamente su deber en el mundo debería ser trabajar y ya estaba. Pero no fue así con Feilong, con ese dragón empezó de esa forma, pero cuando se dio cuenta que debía ir con tiento perdió su oportunidad, sin embargo algo en el mundo le había regalado una nueva y era obvio que la estaba tomando, pero se quería ir con sumo cuidado ¿Por qué? Fácil…Feilong no era cualquier dragón, era especial y cuando menos se dio cuenta ya estaba procurándolo y buscando cada detalle en ese cuerpo, en su rostro en todo él, sencillamente se había prendado de ese dragón y se negaba a dejarlo.
Así que no pudo evitar sorprenderse cuando fue abordado por el de negros cabellos apenas logrando corresponderle el beso, quedándose un podo idiota pues no pensó que tomara la iniciativa de esa forma, además de que le estaba viendo desnudo, su cuerpo era un pecado que realmente deseaba cometer, le incitaba a la lujuria, a cometer y romper todas y cada una de las reglas impuestas por el mundo, aunque la verdad siquiera tenía idea de esas reglas y aunque las conociera era lógico que sería el primero en saltárselas ya que en esos momentos el dragón que le acompañaba era ese ser perfecto que no podía dejar de ver.

Ante su pregunta no pudo evitar soltar una leve risa –Me has sorprendido es todo- dijo para acercársele y pasear un dedo justo en donde se podían ver los huesos de su columna vertebral, paseo su dedo desde la altura de su cuello hasta donde esta terminara y empezaba cierta zona delicada de su cuerpo, acercándose tanto que su pecho ya pegaba contra su espalda y sus manos subían completamente para acariciar sus hombros, besándolos esperando encontrar el sabor salado del agua marina en su tersa piel, pero nada, solo estaba el sabor del dragón, su esencia, todo lo que él era.
-Pero me ha agradado tenerte aquí Feilong…eres una tentación imposible de negar, lo cierto que eres todo eso que he buscado…dime loco, pero aunque solo han sido dos veces que te he visto siento la necesidad de conocerte más… ¿Me darás esa oportunidad?- aparto sus negros cabellos para poder besar su cuello, lamerlo un poco y besarlo entonces mientras sus fuertes y musculosos brazos sin ser exagerados rodeaban aquel cuerpo pegándolo a él, sintiendo su calor, el cómo respiraba, lo deseaba claro, pero no era un simple deseo carnal, se sabía atractivo y podía tener a quien quisiera en su cama, pero con el dragón no deseaba que fuera de una noche, no quería que aquello terminara sencillamente como un “si te vi ni me acuerdo” para nada, quería permanecer en la vida y los recuerdos del otro.


-¿Por qué no vamos a la tina? Ahí podremos hablar mejor y estar tranquilos ¿Te parece?- le soltó luego de un beso más a su cuello para luego guiarla hasta la tina y poder entrar luego de que esta estuviera completamente llena, viendo la botella de vino sonriendo –Así que pensaste en todo, me gusta tu estilo- le guiño para servir un par de copas y meterse a la tina quedando en una orilla dejándole la otra para que el dragón se acomodara, estirándole la copa para que pudieran brindar juntos –Por ti mi querido Feilong, y por esta velada- indico chocando sus copas para dar un sorbo al vino, perfecto, simplemente perfecto.

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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Liu Feilong el Dom Sep 04, 2016 8:54 pm

Sabía que lo había sorprendido y eso a Feilong lo dejó más que satisfecho, le dejó feliz. Ese Dragón era mayor, era un ser con miles de años y que le hubiese dejado descolocado así sea unos segundos suponía para él una ganancia, que aunque no era en moneda sí que hacía crecer su ego un poco y arrancaba de él esa inseguridad que su primer amor no correspondido le dejó.

Podía sentir sus besos y sus dedos y jadeó al ser tocado y adorado de esa manera, pues no había sentido nada así antes, y temía decirle, decirle que a pesar de su edad, de su raza, nunca había intimado con nadie, nadie le había tocado nunca, pues el primer hombre, también Dragón, del que se fijó ya tenía pareja y más allá de ayudarle a sobrevivir en el nuevo mundo, no le interesaba. Feilong se sintió devastado, desgraciado, pero lo estaba superando, habían pasado algunos años de eso, y este seguía siendo su jefe, ese que le dejaba cada vez más trabajo y responsabilidades, porque él a pesar de todo le era leal, leal hasta morir, pero no sentía nada ya por él.

Caminó a la tina, ya llena y tomó a copa, sintiendo aun el cosquilleo de esos labios en su cuello, temía decirle sobre su inexperiencia pues no sabe si este busca a alguien versado. Pero dejó esos pensamientos a un lado cuando oyó aquel brindis, tomó un trago y se acomodó dentro del agua, al lado del Dragón ― Tú me conocerás todo lo que me quieras conocer, Mikhail ― Feilong era joven pero agudo, con una inteligencia intensa debido a su amor por los libros y a su educación con su padre y con Ruka, cuando ha despertado.

Había detallado ese cuerpo, pero no así como lo tenía ahora. Mikhail era un hombre sumamente masculino, varonil, exudaba por cada poro su testosterona Dragoniana, y eso a él, un ser andrógino, le tenía cautivado. Mikhail le tenía embelesado, anonadado, con su aura demandante y su tez de sol. Al mirarlo solo podría recordarle al verano, pues sus cabellos trigos y sus ojos mar era lo primero que se podía apreciar, aunque él veía al hombre, al hombre que estaba solo, que sentía que era hora de avanzar y estabilizarse ―Solo decidí hacer algo que nunca hago: Arriesgarme ― le comentó seguro, serio y verdadero sobre todo. ― No quiero que se haga una idea equivocada de mí. Nunca hago esto ― sentenció de forma directa mirándole ― Pero quiero que mi primera vez, sea de esta forma… lenta, suave, intensa y creo que tu podrías darme eso.
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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Mikhail Arbatov el Mar Sep 13, 2016 4:45 am

Dejo la copa luego de beber, le miro a su lado, embelesado por su voz, Feilong tenía una voz suave, tranquila, amable en cierto aspecto, pero al mismo tiempo fuerte, poderosa, que le indicaba que sabía lo que quería, incluso podría jurar que aunque estuviera nervioso su voz no iba a quebrarse, aquello fue lo primero que llamo su atención del dragón, que poseía un porte y una forma de ser tan fuerte, tan poderosa como para dejar cautivado a quien se le pusiera enfrente.
Con solo verlo ardía de deseos de poseerlo, pero no solo poseer su cuerpo, sino su alma, su esencia, su aura, todo lo que él era lo deseaba para sí, quería compartir vivencias, un mundo, una vida, le deseaba, más de lo que alguna vez había deseado siquiera algo…Feilong no era un algo, era un alguien y era ese ser que te ponen en el camino para perturbar los pensamientos y sueños, y el encantado de ser perturbado.

Se le acerco y deslizo sus dedos, aquellos dedos largos, finos, pero masculinos que se paseaban por su rostro, acariciando su mejilla, llegando hacia su cabello el cual yacía húmedo, tomándolo con cierto cuidado, no porque lo considerara frágil, sino que le gustaba el tacto de aquellas hebras oscuras entre sus dedos, como los mechones se desplazaban entre estos, y finalmente le acerco a él, sonriendo tras aquella confesión que claro, no iba a pasar desapercibida, quedando a centímetros de sus labios, sintiendo su respiración y provocando que la propia chocara con la ajena.
-Dicen por ahí que el que no arriesga no gana, no sé si aquello es mentira o es cierto, lo único que sé es que responderé al hecho de haberte arriesgado Feilong, porque pienso hacerlo a tu lado…quiero entregar por primera vez todo lo que tengo y a quien se lo entrego es a ti, porque te deseo, más allá de solo placer o lujuria, mi deseo por ti va más lejos de lo que puedas imaginar- indico en un suave susurro, rozando sus labios con los ajenos, tentándolo, llamándolo, hipnotizándolo como el dragón ya lo había hipnotizado a él, lo mejor es que había leído que las relaciones amorosas te hacen débil, que mentira, él se sentía más fuerte que nunca.

Finalmente termino con esa tortura, atrayéndolo de golpe a su cuerpo, sentándolo a horcajadas sobre sus piernas, abrazando aquella estrecha cintura y apoderándose de aquellos suaves y finos labios, besándolo con total pasión, pasando la punta de la lengua sobre sus labios, buscando que su boca se abriera y así colarse dentro, buscando la lengua ajena y comenzar un beso más intenso, buscando en ese momento que el dragón se sintiera seguro, que sintiera que estaba siendo sincero, y eso era difícil considerando su forma de ser, pero siendo la primera vez que iba a ser sincero, pensaba que todo saliera bien.
Acaricio su cintura, pego su cuerpo al propio sintiendo como su pecho se frotaba contra el suyo, y como ciertas partes del cuerpo comenzaban a frotarse, podía sentirle, y eso lo excitaba, joder, ese dragón era sencillamente perfecto, y le pertenecía, total y completamente le pertenecía ¿Quién iba a pensar que el gran Mikhail fuera tan posesivo?

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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Liu Feilong el Lun Oct 03, 2016 9:59 pm

Quedarse en evidencia nunca le había parecido la mejor opción, pero esos no eran los negocios, era la ida real y sí él quería algo, necesitaba dar algo a cambio, así había aprendido que funcionaba el mundo, el de su padre o el de Ruka y Mikhail, ambos, aun con la diferencia de tiempo, eran el mismo. Sobrevivía el más fuerte y el que sabía adaptarse mejor, la camaleonización era indispensable en ese nuevo mundo donde pisaban ahora y le gustaba pensar que ser sincero le iba a traer buenos frutos.

Feilong amaba como el rubio podía ser suave y en un segundo cambiar a salvaje, le ponía caliente, le hacía trastabillar y sentirse nervioso, intimidado pero a la vez increíblemente excitado. El primer beso de verdad estaba cargado de una fuerza, de una pasión que le era imposible de explicar, jamás había sentido nada igual, ni con su insufrible enamoramiento con Ruka, nada, nunca. Sus cuerpos hacían ondear el agua de la bañera y a él podía importarle menos si esta inundaba todo el piso, para él era imperante seguir sintiendo esos labios que succionaban los suyos, esas manos grandes y calientes apoderarse de su cintura estrecha y ese calor que emitía el centro de su cuerpo.

El más joven estaba duro, y sentía a plenitud la dureza del otro hombre cerca de sus glúteos. Comenzó a mover las caderas de forma instintiva mientras que metía sus manos en ese cabello de sol que tanto le llamaba, nadie nunca le había resplandecido como el ruso, sentía que era la luz que necesitaba en su vida gris. ― Vamos a la cama… ― le dijo de forma entrecortada mientras tomaba un poco de aire, esas manos poco a poco se atrevían a descubrirle, como si temiera romperle.

La tina no era el mejor lugar para que ambos se explayaran en lo que querían de aquella velada, Feilong lo quería todo y se lo hizo saber cuándo se puso de pie, le tomó de la mano aun jadeando, y le arrastró a la habitación, acostándose de frente a la cama abriendo sus piernas apenas para recibirle en medio ― Mikhail… Hazme el amor ― su tono era exigente pero a la vez guardaba un matiz especial, con esas palabras se lo estaba entregando todo, todo lo que él era y era increíble que le hubiese tomado tan poco tiempo confiar en el rubio.
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Privado Re: Jugando con el destino [Priv. Liu Feilong]

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 7:41 am

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